
No pierdas el foco
Parece una obviedad, pero los especialistas señalan que una de las tareas más difíciles es centrarse en el foco y objetivo primordial de una empresa. Por el día a día, sabemos que llevar adelante un comercio -grande, mediano o pequeño- implica infinidad de tareas. Todas son importantes, pero ninguna debería correrte del foco.
Tenés un negocio, sos comerciante y tu foco está en vender, no te olvides: ante todo, tu eje está en la calidad de los productos y en la atención al cliente. Pero para eso, no solo la venta, sino también un buen servicio de asesoramiento y posventa.
Diversificar es positivo, pero siempre atento a no desviarse del origen del negocio: qué voy a hacer, a quiénes les voy a ofrecer mi producto y cómo voy a hacerlo. Si cada tanto volvés a esas preguntas y mantenés la respuesta, es una buena señal.